Los Flying Congrios

Publicación de relatos y poemas

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Pescador de Congríos nacido en la antigua Mileto en el año 2000 de la era de John Lennon.

jueves, 30 de octubre de 2008

YO QUIERO SER JOHN LENNON


TODO EMPIEZA cuando te das cuenta que al cabo del día dices más John Lennon que ¡Hola! o ¡Buenos días!, que en tu vida cotidiana ese hombre es lo que para otros Jesucristo , el presidente del gobierno, su hermano mayor o David Bisbal. Lejos de los fanatismos, claro está, que se dan con algunos de los anteriores.

Entonces, echas la vista atrás y te pones a recordar cuando tenías 13 o 14 años y escuchaste por primera vez `PLEASE PLEASE ME´, el primer disco de Los Beatles. La gente dice que no es de sus mejores discos, pero a día de hoy sigue siendo uno de los que más me gusta. En él descubrí a un tío que chillaba y se desgañitaba como nadie en canciones melódicas.

En esos tiempos no sabía realmente qué aportaba cada uno a la banda, y prácticamente no distinguía cual era la voz de Lennon y cual la de McCartney, pero desde un principio hubo algo, una especie de magnetismo, que hizo que John fuera mi preferido. Después, cuando fui descubriendo qué cosas hacía cada uno, resultó, que salvo excepciones puntuales, lo que más me gustaba era todo lo que salía de la factoría Lennon. Por otro lado, los episodios de su vida que fui leyendo en los años posteriores, me revelaron a un ser humano tremendamente bello y sencillo que ya había visto reflejado en sus canciones. Además, la mayoría de las cosas que supe sobre su forma de actuar y de pensar sobre el arte y la vida eran muy parecidas a lo que yo pensaba o había hecho, o por lo menos me gustaba y me sentía identificado. A partir de ahí, empecé a destrozar a voz en grito toda la discografía de Los Beatles. No sería hasta unos años después cuando fui descubriendo las joyas de la obra de John Lennon en solitario: Love, Watching the Wheels, Woman, Starting Over. Estas nuevas canciones eran mucho más emotivas, desnudas y descarnadas: Eran sentimientos a flor de piel, John Lennon en estado puro.

Por ejemplo, en su canción Mother, John nos habla sin rodeos de sus sentimientos infantiles con respecto al abandono de sus progenitores con frases tan directas como:
«Mother, you had me but I never had you».

Estos temas de John al frente de la Plastic Ono Band (más bien como solista) muchas veces no tenían más que una guitarra o piano y bajo y alguna percusión. En ellas colaboraban algunos músicos de estudio que John conocía, o amigos suyos del mundo de la música, como Eric Clapton, Elton John, David Bowie, Billie Preston o sus compañeros de Los Beatles George Harrison y Ringo Starr. ¡Qué gran banda fueron Los Beatles!, los de Liverpool, reflejaron una época, un mundo que estaba cambiando. Vivieron una gran evolución de las técnicas de grabación y edición musical y supieron aprovecharlo, marcaron una serie de pautas que los grupos de pop y rock futuros repetirían hasta la saciedad.

John Lennon siempre fue un pionero de la vanguardia y lo underground, si bien sólo se dejo llevar en influencias como la música hindú, sí que fue de los primeros artistas pop en entrar en el arte abstracto y conceptual de la mano de su amadísima Yoko. ¡Qué genial idea tuvo, aprovechar que de todas maneras lo iban a cazar en su luna de miel para convocar en una habitación de hotel a todos los periodistas!. Allí realizó durante más de una semana una encamada por la paz para transmitir su mensaje. Quizás no sabía como hacerlo, y él lo sabía, quizás sabía que no iba a conseguir nada pidiéndole a los EE.UU. que abandonaran Vietnam, pero por lo menos él lo intentó, luchó por unos ideales, y se gastó mucho dinero en ello. Ayudó mucho a la izquierda radical estadounidense, y esto provocó que le intentaran deportar. El FBI lo investigó, y él gastó millones en defenderse para intentar quedarse en el país. Finalmente, coincidiendo con el escándalo que obligó al entonces presidente a dejar La Casa blanca, él también denunció por escuchas ilegales a la administración Nixon, lo que algunos llamaron el Watergate del Rock. Al final se terminó quedando con permiso de residencia en su adorada Nueva York, una ciudad a la que dedicó canciones -N.Y. City-, una ciudad en la que siempre había músicos Tocando en algún garito, una ciudad que no se podía resistir a alguien como John Lennon. ¡Ahhhh, la de aventuras que debió vivir, quién fuera cómo él, quién cantara de ese modo! Además, también participó en muchos festivales benéficos, tanto por la paz y la retirada de las tropas americanas en Vietnam como por causas más concretas como la liberación de John Sinclair, al que incluso compuso una canción. Éste, encarcelado por regalar dos porros de marihuana a una agente de paisano, fue soltado tras el concierto en el que John y Yoko participaron pidiendo su excarcelación.

También vivió John su época a lo Lord Byron. Él mismo reconoció haber estado metido en una vorágine de sexo, alcohol, drogas, locura y destrucción en el período en que dejo su relación con Yoko. Pero como dijo en una de las últimas entrevistas que concedió en su vida (a la revista Playboy), esa separación en el Otoño de 1973 le sirvió para aprender mucho, y lejos de echar en cara a Yoko haberle abandonado temporalmente le agradecía lo que había hecho, ya que Yoko era su maestra y todo lo hacía para que él aprendiera.

Y es que si algo gustó a John de Yoko fue su afán por hacer cosas nuevas y distintas, por ir más allá, y también el hecho de que le diera caña, algo que no solían hacer las dóciles fans que le acosaban. La verdad es que Yoko no fue una pareja normal. Cuenta la leyenda, que cuando dejó a John le mandó a una preciosa joven vietnamita para satisfacer sus necesidades sexuales, así no olvidaría el amor al “modo oriental” mientras no estaban juntos.

No creo que muchas novias hagan eso, al menos no las que yo conozco. Claro, que esa tampoco era una relación muy normal, John aparte de excéntrico y famoso era multimillonario y abrió para Yoko un grifo de dinero en cuanto la conoció. He escuchado incluso, que cuando empezaron a salir ella estaba enganchada a la heroína, y él no tardaría en engancharse.

John ya había consumido anteriormente anfetaminas para aguantar despierto toda la noche en los clubs de Hamburgo. En aquellos tiempos sí que lo pasaban bien tocando, aunque tocaran en clubes de Striptease y ante marineros rudos y temibles borrachos alemanes.

Fue en esos clubs donde (Los Beatles) se hicieron como banda, acumularon cientos de horas en directo en un escenario, improvisando y aprendiendo a manejarse con soltura ante el público. En esos garitos si que rockeaban de verdad como a ellos les gustaba. En sus primeros discos, aunque sin renunciar al compromiso artístico, endulzaron un poco su imagen y su música para triunfar. John, que ya tenía 23 años, estaba ansioso por conseguir fama y dinero e hizo ciertas concesiones. Cambió su chaqueta de cuero y su peinado con tupé por un traje de chaqueta con corbata y el pelado `estilo beatle´ que los caracterizaría en sus inicios. Además, si bien el repertorio de sus primeros discos provenía en gran parte del repertorio que tocaban en Hamburgo y en El Cavern, fueron metiendo en sus LP´s más baladas y otras canciones comerciales y bailables para ganarse al público. El mismo dijo que lo único que buscaban era el sonido, hacer melodías pegadizas con letras sencillas, que dijeran: “vamos nena”, “Oh sí”, “Te quiero”…

Entrevistador: ¿Cuál era la diferencia en cuanto a las letras?

John Lennon: En los viejos tiempos no nos importaban mucho las letras mientras que la canción tuviera un tema, ella te ama, él la ama, todos se aman mutuamente. Buscábamos el enganche y el sonido. Esa todavía es mi actitud, pero no puedo dejar las letras solas. Tengo que darles sentido, fuera de las canciones propiamente dichas.

Pero las cosas fueron cambiando, tras probar la marihuana con Bob Dylan en una habitación de hotel estando de gira, John empezaría a hacer canciones con letras más trabajadas debido a la influencia del compositor norteamericano. El propio Lennon se referiría posteriormente a este período como su `etapa Dylan´.
También le influyó el LSD, como se ve en parte de la obra de Los Beatles el aura psicodélico de las drogas alucinógenas flota en algunos de sus trabajos (Rubber Soul y Sgt. Pepper son claros ejemplos de ello). Se dice que tomó cientos de tripis, algo que no nos debe extrañar si hemos escuchado canciones como Lucy in the Sky with Diamonds.
Eso sí, la droga que le hizo pasarlo peor fue la heroína. Muchos aseguran que le enganchó Yoko en los primeros días de su relación para controlarle mejor. Junto a las dos compartió placer y sufrimiento. Lennon nos relata lo que sufrió con el “mono” en una canción llamada Cold Turkey. En ella, con una escalofriante voz temblorosa, nos describe algunos de los estados por los que pasó durante el Síndrome de Abstinencia. Aquí tenemos unas palabras bastante clarificadoras de Lennon respecto al tema:

«Está claro ¿no?…es sobre la droga…la gente no se da cuenta de por qué la gente toma drogas… ¿Para escapar?… ¿Es tan terrible la vida?»

A pesar de todo, (John) consideraba a Yoko su maestra y siempre la idolatró y amó. Se subordinó totalmente a ella. Y pienso, como ya dije antes y afirmó el propio John, que era porque hacía todo tipo de locuras con él, veía que estaba tan loca como él, pero también porque le daba caña, no sólo le lamía el culo, algo de lo que ya estaba cansado tras tantos años perseguido por las groupies y los aduladores. Yo aún no estoy harto de las groupies y los aduladores, pero también me gustaría encontrar a `mi Yoko Ono´. !Yo quiero ser John Lennon!

En cuanto al consumo de otro psicotrópico como el alcohol, si bien John nunca pareció ser alcohólico como otras estrellas del Rock, véanse los casos de Jim Morrison o Janis Joplin, sí que lo consumió en cantidades nada despreciables en etapas como su primera juventud o durante su relación con May Pang cuando lo dejó con Yoko. Por esos tiempos, en los que grababa su disco de versiones `ROCK 'N' ROLL´, las sesiones se convertirían pronto en continuas fiestas con alcohol, con un Lennon particularmente agresivo, algo que ya le había pasado en su juventud cuando tomaba este sedante hipnótico.

Y es que aunque desde los últimos tiempos de Los Beatles hasta que murió fuera un pacifista convencido, no hay que olvidar que de pequeño John maltrataba a otros niños, pero usando sobre todo su mayor arma, la inteligencia. Siempre utilizó un humor sarcástico, ese que años después nos mostraría en las canciones y las ruedas de prensa del grupo que le hizo pasar a la historia. Siempre le gustó dominar las mentes ajenas. Cuando aún eran unos adolescentes John era el jefe de la banda y el que dominaba a los demás, los otros iban a su remolque. Si era el líder de los chavales de su edad que lo acompañaban en la escuela, ¡cómo no lo iba a ser de unos niños más pequeños que él como Paul y George! ¡Ellos también querían ser como John Lennon!

Lo cierto es que John era bastante agresivo cuando era un adolescente y luego un veinteañero. Se metió en trifulcas, mendigaba copas en los bares de forma agresiva e incluso pegó a un periodista tras una de las primeras giras de Los Beatles. Éste insinuó en una fiesta que había algo más entre él y su manager Brian Epstein.
Era Cierto que Brian era homosexual, y que estaba atraído por John, es más, se especula con que el interés de de Brian en Los Beatles en un primer momento fue la atracción por él. Aunque también es verdad que después ganaría millones con ellos, el interés comercial tampoco era secundario.
También era cierto que en un reciente viaje a España Brian había estimulado con su mano los genitales de nuestro genial cantante, vamos, que le hizo “una paja”.

Pero John no estaba dispuesto a tolerar una insinuación así en una época en la que la homosexualidad estaba tan mal vista y los gays tan poco liberados. Además, John, que tanto se burlaba de Brian por ello, aunque no fuera nada homófobo, no se sentía ni de lejos homosexual, supongo que sólo quería probar algo nuevo. El caso es que John se enfureció cuando oyó esa insinuación y golpeó al periodista.
Pero rectificar es de sabios, y sí es verdad que con el tiempo John se arrepintió de esas y de muchas otras cosa, se empezó a manifestar contra toda forma de violencia y se comportó de un modo acorde con ese ideario pacífico que había adquirido durante la `época hippie´.
Aunque sin duda el incidente más terrible de esta época pre-pacifista sucedió antes del inicio de la `Beatlemania´. Después de una de sus estancias en Hamburgo varios tipos golpearon a Stu Sutcliffe a la salida de un club situado en el norte de Liverpool. Lennon lo defendió como pudo golpeando a sus agresores, pero no valió para mucho. El prometedor estudiante de arte y circunstancial bajista de Los Silver Beatles fue golpeado y pateado repetidamente en la cabeza. Meses después la banda viajó de nuevo a Alemania y Stu se terminó quedando allí con una novia alemana llamada Astrid. No mucho después murió como consecuencia de la paliza.

La novia de Stu sería inspiradora del famoso peinado de principito que popularizaron Los Beatles. Hasta entonces John había sido un `teddy boy´ que vestía botas, pantalones, chaqueta de cuero y lucía tupé y patillas. Este atuendo fue cambiado debido a la idea que Epstein tenía del mundo del espectáculo. Él creía que debían ir limpios y aseados, vestir decentemente y comportarse en las actuaciones: nada de comer en escena ni hacer payasadas.

Todo esto que Brian trasladó al grupo se ve ya en las imágenes que hay de las actuaciones de los primeros tiempos de Los Beatles. Por otro lado, si bien John hacía algunas bromas y declaraciones sarcásticas en esta primera época, no son nada comparadas con las locuras que hizo y dijo después en su carrera en solitario y en los últimos tiempos del cuarteto ya sin el control de Epstein. Recuérdese el revuelo que se armó cuando John dijo que The Beatles era más populares que Jesucristo. Las declaraciones provocaron incluso quemas públicas de discos del grupo en Estados Unidos. Viendo el cariz que estaban tomando las cosas tuvo que retractarse, aunque lo hizo a su manera. Dejó claro que no había dicho que fueran mejores ni más importantes, sólo más populares, más famosos.

Menos mal que una vez que quería dar una rueda de prensa para comunicar al mundo que era Jesucristo sus compañeros de banda lograron que no lo hiciera. A un amigo mío le paso lo mismo pero con el Camarón. Él no llegó a convocar una rueda de prensa pero lo comentó por el barrio. Lennon estuvo mejor aconsejado. Paul, que era la voz de la razón en el grupo (algo que aunque fuera beneficioso exasperaba a John), le dijo junto a George y Ringo que eso era muy fuerte como para anunciarse a la ligera. Le dijeron que lo mejor era esperar un poco y estudiar como decirlo. John, a pesar de su estado psicótico, se avino a razones. Por suerte, se le terminó olvidando.

Paul, que fue el principal asesor de John en torno a este tema, solía ser el que tomaba las decisiones más trascendentes del grupo, siempre era cauto y mostraba la cara amable de la banda. Por otro lado, también fue el más interesado en los temas comerciales del grupo. Por ejemplo, fue suya la idea de crear Apple para gestionar los beneficios de Los Beatles, ya que durante la gestión de Brian Epstein habían perdido millones con el merchandising y muchas otras formas de comercialización de su imagen y su música. Además, siempre era el más cortés de Los Beatles y el que hacía las canciones más `blanditas´ que gustaban al público. John llegó a decir que su música era para abuelitas y que era el yerno que toda madre desea tener. Muchos críticos también lo calificaron de blandengue. Esta sensiblería de Paul y su forma tan correcta y responsable de hacer las cosas hicieron que John le cogiera bastante manía. Pero esto fue al final, durante muchos años fueron muy amigos y tuvieron una relación estupenda.

Lo que sí que está claro aparte de la relación amor-odio Lennon/McCartney, es que tanto la competencia como la colaboración entre ellos fue decisiva. En las canciones que compusieron juntos es obvio por qué, pero en las que compusieron por separado también. Cuando uno llegaba con una buena canción el otro iba corriendo a intentar superarlo haciendo una mejor. Gracias a esto, fueron evolucionando y llegaron a ser geniales. Para mí, claro está, lo mejor era la voz de Lennon y su talento para componer y expresar. Claro ejemplo de esto que digo son las canciones de Lennon In my life y Across the Universe. Pero también hay que reconocer su mérito a Paul, que compuso canciones como Let it be o Hey Jude, que aunque se hace algo pesada y ñoña es bastante buena.

Y bueno… pasaron los años y… Los Beatles se separaron. John cantó en solitario hasta que nació su hijo Sean y se retiró para cuidarlo y disfrutar de él. Pero llegó el momento de volver… y Lennon volvió. Lo hizo con el disco doble `DOUBLE FANTASY´. Éste tenía a John y Yoko en la portada y la magnífica Watching the Wheels en el interior.
Y un día, John salió de su casa camino a una sesión para el nuevo trabajo discográfico (`MILK AND HONEY´) que había empezado a realizar tras el éxito del anterior. Tres chicas jóvenes se acercaron a él para pedirle un autógrafo. También se acercó a él para que le firmara un ejemplar de `DOUBLE FANTASY´ un hombre que se dedicaba a la investigación llamado Mark David Chapman. Hacía algún tiempo había intentando suicidarse sin éxito.
Ese día, en el que leía compulsivamente el libro de J.D. Salinger `El guardián entre el centeno´, desgraciadamente consiguió su objetivo: pasar a la historia.

Después, Lennon se dirigió a los Record Plant Studios y pasó allí la tarde y los primeros momentos de la noche. Estuvo allí con su amada Yoko, grabando algunas pistas y haciendo quien sabe que más cosas creativas. A eso de las 10 y media de la noche John volvió a su casa del Edificio Dakota. Cuando bajó de su Limusina, Chapman, que había observado que el portero del edificio no hacía funciones de guardaespaldas, se acercó a él y realizó 6 disparos. Cuatro de ellos impactaron en la espalda y el hombro del que hasta entonces había sido el más genial artista sobre la tierra. Una de las balas le perforó la aorta y empezó a sangrar abundantemente. Eran las 10 y 50 P.M.
Cuando la policía llegó lo llevó al Hospital Roosevelt. A las 11 y cuarto del 8 de diciembre de 1980, habiendo perdido la mayor parte de la sangre de su cuerpo, John Lennon moría en un coche de policía. Antes de morir, a John se le pasarían rápidamente por la cabeza muchas cosas ( Su primer balón, la muerte de Julia, su primera guitarra, el primer beso de Cinthya, su primer concierto, el nacimiento de Julian, los recibimientos multitudinarios de los fans, su primera vez con Yoko, sus juegos con el pequeño Sean… ).

Al menos no fue una muerte mala del todo, fue algo bastante rápido. Además, John vivió 40 años intensamente, y lo cierto es que, si bien musicalmente aún estaba en forma y seguía disparando directo al corazón con sus canciones, Lennon había perdido mucho cerebro. Según dicen los que le conocían, tras muchos años consumiendo drogas, habría perdido bastante agilidad mental. Ya no era ese chaval vivo que cantaba Twist & Shout y gastaba agudas bromas a la prensa. Por lo menos no sufrió demasiado. Yo firmaría morir así y no tener que tomarme la molestia de envejecer:

¡Yo quiero ser John Lennon!

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