Los Flying Congrios

Publicación de relatos y poemas

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Lugar: Cádiz, Andalucía/Cádiz, Spain

Pescador de Congríos nacido en la antigua Mileto en el año 2000 de la era de John Lennon.

martes, 7 de julio de 2009

CERCA DEL MAR

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Playa, amor, juventud, verano, hijos, Ella

Johny estaba cansado de una vida larga. Muchos en su situación pensarían que todo era a causa de las cargas familiares y el trabajo duro. Pero él sólo veía joyas a su alrededor. Sólo veía Belleza y Amor. Juventud. Aunque se le hubiera escapado. Ahora vivía con su familia –su esposa y sus hijos– una existencia adulta y reposada. Pero él seguía atrapado en sus vivencias juveniles, en ese mundo que había vivido aquel verano, cuando tenía 19 o 20 años. La vida le escupió en la cara pero él había sabido seguir adelante sin cambiar su alma. Su aspecto físico podría haber cambiado, pero él seguía siendo aquel joven desaliñado que se enfrentaba a la luna, un Homer Simpson que no tenía reparos en comerse los problemas de la vida diaria como si fueran una hamburguesa y beberse las inclemencias de la edad como una cerveza. Todavía seguía yendo a la playa, pero en vez de lucir su cuerpo esbelto y moreno sólo tapado por un corto bañador mientras su vigorosa melena ondeaba al viento, ahora su prominente barriga y su cabellera despoblada, junto a su piel pálida, le recordaban el tiempo que había pasado. Ya no iba con sus amigos a jugar con la pelota, nadar y tumbarse plácidamente al sol. En la actualidad, sus juegos junto al mar eran hacer un castillo de arena, buscar cangrejitos o enseñar a nadar a los niños… Y por supuesto la hora de la merienda. Qué divertido. Pero en esa ocasión se olvidó de todo eso y se tumbó en la orilla boca arriba con la cabeza alta como solía hacer en esos tiempos dorados. De repente se evadió del “mundo real” y empezó a ver una película. Se reproducía en su mente sin que él hiciera nada. Parecía que estaba en Súper 8. Era aquel verano de su juventud.

.«Johny era un joven despreocupado. Su vida se centraba en beber, comer y dormir. Cuando podía, follar. También escuchaba mucha música –pop y rock sobre todo– e intentaba aprender a tocar la guitarra. Pensaba que algún día podría ser una estrella del rock. Jajajajjaa, bueno, le ilusionaba, aunque en el fondo sabía que no había ninguna posibilidad. Pero era feliz hablando con cualquiera de John Lennon, Los Beatles, Héroes del Silencio, Nirvana o de hacer un grupo cuando se emborrachaba por las noches en una concurrida plazoleta. Esto lo hacía varias veces a la semana.
.Desde que empezó esa temporada estival, Johny mantenía un romance con Silvia –una rubia tierna y bondadosa, aunque cuando quería podía ser tan hijadeputa como cualquier mujer–. Al principio todo parecía una diversión pasajera, un divertimento esporádico, aunque los dos se llevaban muy bien. Se veían poco. Cuando su relación no llevaba más que un par de meses, Layla –una despampanante morena– se cruzó en sus vidas.
.Una noche calurosa, Johny conoció a la joven. Su cuerpo era un escándalo. Sus cachas eran prietas y grandes, todo lo grandes que podían ser para resultar atractivas, por lo menos para él. Sus piernas y sus nalgas eran macizas. Por no hablar de sus pechos. Eso eran palabras mayúsculas. Redondos y grandes, bien puestos, en su sitio, firmes. Su conversación también era interesante, parecía culta e inteligente. Al poco se dio cuenta de que quizás era un poco prepotente y arrogante, pero en cuanto la vió y empezaron a hablar, sintió una atracción tan grande hacia la chica, que no pudo evitar lanzarse a por ella pasara lo que pasara. Lo primero que hizo fue romper con Silvia. Un día que ella había ido a buscarlo al lugar donde solían encontrarse, él se mostró distante y le dijo que quería dejarlo. Desde ahí todo fue una locura. Durante un tiempo todo fue una locura.
.Johny empezó a cortejar a Layla, que se dejaba querer. Una noche, una semana después de conocerse, ella cayó en sus brazos. Era una noche lluviosa, algo raro en esa época. Mientras se refugiaban bajo un techo en una calle solitaria empezaron a besarse apasionadamente. Estrecharon sus pechos y unieron sus labios dejando rienda suelta a sus lenguas. Él la agarraba por el trasero y ella hacía lo propio por sus hombros. Con grandes cantidades de ron y whisky corriendo por sus venas, esa noche se amaron en portales hasta el amanecer.
.Cuando la luz empezó a salir, se despidieron con un beso cerca de casa de ella, en un paseo frente al océano. Después él, sin dinero para el autobús siquiera, recorrió andando los 4 o 5 Kilómetros que lo separaban de su casa. Mientras, los viejos ya andaban por la calle y lo miraban asustados.
.Llegó a su casa, agotado, y tras ir al baño, todavía oliendo la fragancia de Layla, se durmió plácidamente.
.Además de verse un rato la noche siguiente y besarse entre copas, él y Layla se vieron, aunque se comportaron tímidamente, unas cuantas veces más la semana siguiente. Por la tarde, sentados en una plaza, la magia disminuyó mucho. Entretanto, Johny no había dejado de tener una buena relación con Silvia. Cuando la veía, hablaban con cariño. Ésta fue una de las cosas que provocó desavenencias entre Layla y él. A ella no le gustaba que tuviera aún una relación amistosa y estrecha con su ex pareja.
.Una noche, que la muchacha morena estaba ya medio borracha y furiosa, mientras sostenía un vaso de ginebra con tónica, le dijo que la estaba cortejando un tipo de una localidad cercana que también estaba bien físicamente y tenía un buen coche, con él que la llevaba a muchos lados. Además, –le recriminó– le regalaba muchas cosas y la invitaba a todo, no como él.
.Johny no estaba dispuesto a luchar disputándosela con otros tíos teniendo que pagarle las cosas y llevándola en el coche más chulo. No por la competencia, ni por el gasto, sino porque no quería estar con una mujer a la que se le conquistara así y no estuviera con él porque lo valoraba como hombre y como persona y quisiera estar con él por sí mismo. Estaba dispuesto a luchar por amor, pero de otra manera, algo como “Romeo y Julieta” o “La Celestina”. No era para nada su estilo tener que ganarse a la chica como el tipo duro del barrio o como el ligón de discoteca que se liga a la última piba a las 7 de la mañana cuando todos están encima suya.
.Un par de horas después ella estaba en un pub acaramelada con un tipo, y él acabó yéndose con otra. Una chica lista pero que iba a la deriva. También vio a Silvia yéndose y se despidió de ella con ilusión. Le dijo que creía que debían intentar retomar lo suyo pronto. Ella, que esa noche había estado “acercándose” a otro chico, lo recibió con alegría y le dijo adiós con una gran sonrisa en su joven y dulce cara. Semanas después estaban juntos otra vez».

.Johny volvió en sí y miró a su alrededor. Estaba de nuevo en la playa. Vio a Elena y Javi corriendo y tirándose agua con su cubo mientras reían y alborotaban. Al lado, su mujer los vigilaba y le frotaba la cabeza al crío con cariño. Entonces, tumbado en la orilla, con el agua mojando sus piernas y mirando al horizonte, empezó a pensar que quizás el tiempo no hubiera pasado en vano. Seguir con Silvia había sido su mayor acierto y ahora la vida se encargaba de demostrárselo.

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8 comentarios:

Blogger lidia ha dicho...

guauuuuuu...no sabes la cantidad de novelas que leo en blogers....deberia haber un solo espacio para este item...un abrazo...y te sigo
lidia
www.deloquenosehabla.blogspot.com

7 de julio de 2009, 21:31  
Blogger LaYa_RuBoR ha dicho...

No sabes cuantas sensaciones me ha producido leer este relato.
Me siento bastante identificada, varias veces he pensado que mi espiritu no perecera jamas, a pesar del rumbo que tome mi vida.
Me he visto a mi misma recordando todo lo que he vivido y estoy viviendo en mi juventud. Recuerdos locos que supongo añorare en un futuro, con la monotonia y responsabilidades.
En serio, me ha encantado.
Gracias por hacerme sentir estas cosas.
Besos.

7 de julio de 2009, 23:48  
Blogger Mónica López Bordón ha dicho...

Una descripción detallada y un hilo conductor estupendo.

bss
Mónica

8 de julio de 2009, 11:00  
Blogger El Mar no Cesa ha dicho...

Vaya! esto parece la vida de cualquiera de nosotros, que ahora tenemos hijos, y que en algun momento preferimos a las silvias del mundo y no a las laylas...
Que bien escribes chaval!
Un saludo,
El Mar.

8 de julio de 2009, 18:30  
Blogger (!) hombre perplejo ha dicho...

No podemos saber de antemano si la nuestra será una buena elección; pero sí confirmar que lo fue (o no) con el paso del tiempo.

Celebro que escribas, y también que hayas visitado mi blog y te hayas hecho perplejidor. Espero que pases buenos ratos allí. Te animo a participar. Gracias y Perplejos Saludos !)

8 de julio de 2009, 19:58  
Blogger Carolina ha dicho...

Muy bueno, y me sorprendió cómo lo terminaste, pensé que iba a ser distinto. Pero la forma como lo pusiste me encantó.
Muchos saludos,
Carolina

9 de julio de 2009, 5:12  
Blogger Amanda ha dicho...

muy buen post, gracias por seguir mi blog.

9 de julio de 2009, 23:39  
Blogger KaRmen ha dicho...

Ojalá mi relación tenga un final similar a ese, ya que tambien pasamos por algo parecido...

saludos muy buena historia...

9 de julio de 2009, 23:40  

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